Diario de a Bordo del 30/01 al 08/02 – Periplo en el Caribe

Martinica- Santa Lucía- Mustique- Petit Saint Vincent- Union Island- Saint Vincent- Santa Lucía- Martinica
Tripulación: François de Virieu y Emmanuel Lanos, ambos con poca experiencia marítima, aunque Manu bastante más experimentado en vela ligera, buenas nociones generales de navegación. Capitán y armador: Gonzalo Cruz
Martinica-Fort de France
Llegamos en avión desde París el día 29/01 al final de la tarde. La primera sorpresa fue encontrarnos con las baterías totalmente descargadas. Nada de nada. El cargador tampoco reaccionaba parecía estar en corto. Fuimos a cenar en la ciudad, ya que la luz cayó muy rápido, e igual no podíamos prever a qué hora zarpar al otro día, sin reparar previamente el desperfecto eléctrico.
El bar Le Zest en la calle siguiente a la de la iglesia, estaba cerrado, quizás por ser domingo. Buscamos dónde cenar y fue otro relativo fracaso debido a que no había ningún lugar típico y razonablemente bueno para un primer festín Creole. Nos tuvimos que contentar con el Black Pearl y sus hamburguesas. La mía la elegí de salmón y fue bastante malita, muy seca, sin mucho gusto. Pero nos divertimos mucho en la cena y eso era prácticamente lo único que importaba.
Regreso en taxi al puerto (25 € cada trayecto). Hubiera sido más económico alquilar un coche como había previsto, pero comuniqué muy tardíamente con Ludovic, el marinero del puerto.
La mañana la comenzamos temprano izando el Génoa e intentando analizar el problema del cargador y las baterías, que no habían tomado nada de carga. Por medio de la guía Ti Ponton pude consultar por teléfono a un par de tiendas marinas y decidirme a comprar 3 baterías nuevas (2 de 82 Ah y 1 de 105 Ah), que nos trajeron al puerto sobre las 13:15 h.
Siguiendo un reiterado consejo, coloqué en serie las dos de la misma intensidad y dejé la más potente, sola, para el encendido del motor.
Después de cambiar las baterías nuevas, todo parecía en orden y ahí pudimos comprobar que el cargador anunciaba aún un defecto en el DC output. Tendré que chequear más tarde con un electricista, pero temo que el cargador se haya estropeado. La última vez que me había conectado a muelle creo que fue en Le Marin, después del mes de reparaciones. En Étang Z’Abricots estoy seguro que no fue posible porque el enchufe necesario era el grande.

30/01- 16 h (horas locales) Salida del puerto de Étang Z’Abricots, nueva marina cercana a Fort-de-France. No tuvimos que cargar gasóleo porque todavía me quedaban los bidones del cruce del Atlántico.
Estaba previsto zarpar de tarde para poder izar velas con luz diurna y navegar al menos una hora con buena visibilidad. Luego cruzaríamos el canal de Santa Lucía durante la noche para llegar a Barbados de día, el 31.
Transcurridas 12 Nm, desde la partida, pasada ya la Punta del Diamante, el cable de transmisión de la rueda del timón se cortó en seco. Eran las 17:15 h y ya nos adentrábamos en el canal con una orientación del viento razonable, aunque un poco de SE, lo que nos hacía ir bastante más de ceñida de lo que me esperaba inicialmente.
Primera decisión que tomar, si dábamos media vuelta para regresar a puerto guiados con el auto piloto o si seguíamos navegando hasta el destino.
Por la confianza que siempre me ha infundido el piloto, decidí continuar nuestra derrota y sostener la navegación con guardias.
Al anochecer encendí las luces de navegación y me di cuenta que no funcionaban. Chequée la VHF y tampoco se encendía, sin embargo el piloto y el GPS no mostraban incoherencias. Encendí la luz de bañera y no se iluminó. Esto me alertó sobre un posible disfuncionamiento generalizado. Testé con el multímetro si llegaban bien los 12 Volts y las lecturas daban irregularidades. Por esa razón, decidí abandonar nuestra derrota hacia las Barbados y dirigirnos al puerto de Le Marin para reparar todo. Era una decisión pesada por los veraneantes que me acompañaban pero debía privilegiar la seguridad. Conociendo la zona, sobre todo la facilidad para fondear a salvo en la playa de Santa Ana, nos dirigimos allí sin mediar más dudas. Fondeamos por 5 metros de profundidad, en fondo arenoso, sin adentrándonos demasiado a la zona playa, puesto que no teníamos previsto desembarcar. Fondeo de muy buena calidad, pese a no contar con enrollador de cadena (guindeau).-
31/01- 6:30 h dejamos el fondeo de Santa Ana y enfilamos hacia Le Marin. A las 8:00 h intenté contactar Gérard de Carenantilles y Manu Vázquez de Alizés Composites. El primero no respondió y el segundo sólo para decirme que no podía moverse (sobrentendiendo que no quería encargarse de nada).
08:30 h – Nos acercamos hasta el pontón de Carenantilles y amarramos directamente con la ayuda de la directora que estaba justo ayudando a otra embarcación a amarrarse. Ella nos indicó de ver a Frank, de Altec, para la reparación, incluso lo llamó delante nuestro
Gérard estaba de asueto y no lo pude ver, Manu, con la misma predisposición reticente me dijo que no se podían ocupar, pero en cambio me aconsejó al electricista, Fred Koch. Fredo resultó ser súper simpático, serio, puntual y eficiente. Vino al final de la mañana, revisó los negativos y en pocos minutos detectó el problema eléctrico. François y Emmanuel alquilaron un coche por un día para poder aprovecharlo paseando.
Por la tarde, Quentin, el hijo de Frank se ocupó el problema del cambio del cable por textil, dinema. A la tarde estaba todo terminado. Cenamos en el Kokoarum y pasamos la noche aún en el amarre de Carenantilles para poder descansar bien y al día siguiente realizar el nuevo programa:
Santa Lucía-
Mustique-
Petit Saint Vincent-
Union Island-Chatham Bay
Saint Vincent-walilabou (Rockside Café) Santa Lucía-Anse Cochon
Martinica

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